Bienestar

Serie de la “A a la Z” – Cómo ser Feliz: Generosidad

Escrito por Samar Cajal

La semana pasada hablamos de “Flow”. Esta semana: Cómo ser Feliz: Generosidad

Generosidad es una palabra con mucho significado intrínseco. No sólo es la capacidad de dar al otro, de compartir los recursos, si no también, la capacidad de identificar las necesidades ajenas. Una persona generosa está capacitada para empatizar con el resto de la humanidad y comprender sus necesidades en ciertos momentos.

Además la generosidad también se puede trabajar hacia dentro. Es decir, practicar el ser generoso con uno mismo. Identificar nuestras necesidades internas y dárnoslas en la medida de lo posible.

 

Seguramente, si pensamos en nuestra generosidad, encontremos que solemos ser más generosos con los demás que con nosotros mismos, o quizá al revés. La idea, es poder ser capaces de dar y de recibir en un 50-50.

El problema con la generosidad es que muchas veces está nublada por la propia experiencia personal. No es honesta y sincera, si no que lleva escondido detrás un objetivo personal. Este tipo de acción no es sincera y hace que las relaciones, tanto con nosotros mismos, como con los demás, se compliquen de forma innecesaria.

Vamos a ilustrar esto con un ejemplo para entenderlo mejor. Cuando tu me pides algo, te digo que sí y lo hago (mostrándome generosa contigo) porque en el fondo espero algo a cambio. Puede ser algo tangible o abstracto como que me devuelvas el favor en algún momento, me quieras más, o me des más atención. El problema de esto, es que si no recibo lo que espero de ti, me voy a terminar frustrando, enfadando o sintiendo triste.

Ser generoso tiene que ser algo altruista, sin esperar nada a cambio. Si lo que busco es algo a cambio, es mejor pedirlo de forma abierta ya que no podemos presuponer que el otro entiende lo que queremos de él.

Otras palabras que podíamos haber usado:

Gratitud: La gratitud es una actitud ante la vida. Dar las gracias a la vida, a aquellas pequeñas cosas que hacen nuestro día especial e incluso darnos las gracias a nosotros mismos es una buena práctica que te ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva. Siempre hay algo por lo que dar las gracias y estar atentos a esos momentos, nos proporciona una sensación de bienestar.

Gestión: La gestión es la capacidad de organizar, administrar y poner en funcionamiento un proyecto. En este apartado podríamos hablar de la gestión del tiempo, de nuestros recursos internos, de nosotros mismos, de nuestro hábitos, etc… ¿Cómo te gestionas? ¿Sabes gestionarte de una manera eficaz? Hablaremos de esto en otro post.

No te pierdas el post de la semana que viene con la letra H!

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