Bienestar Estrés

Cómo Ser Feliz: Quejas y sus Consecuencias

Escrito por Samar Cajal

La semana pasado vimos como priorizar favorece nuestra felicidad. Esta semana en Cómo Ser Feliz: Quejas .

Quejarse no es nada malo. De hecho, a veces, es necesario para desahogarnos. No obstante la queja es algo contraproducente en numerosas ocasiones. La queja, no es más que un mecanismo de defensa que nos protege de sentir todas aquellas emociones que consideramos negativas como la tristeza, el enfado, la vergüenza, etc.

Entonces, preguntaréis ¿por qué no me voy a quejar si así me estoy protegiendo de sentirme mal? Pues la respuesta corta es: porque no es sano.

Las emociones están ahí por algo, surgen para avisarnos de algo y es importante escucharlas. Cuando estamos en la queja, no nos paramos a escuchar qué nos están diciendo relamente las emociones. No nos paramos a ver qué es lo que nos hace falta. Cuando estamos en la queja, estamos evitando entrar en contacto con nosotros mismos y ver qué es lo que está pasando.

Por otro lado, quejarnos nos aleja de nuestra responsabilidad. Mientras me esté quejando, poniendo el foco en la sociedad, en esa persona que me ha hecho tal y cual, etc. No estoy tomando las riendas de mi vida ni reposnabilizándome de aquello que sí puedo hacer para resolver la situación.

Por ello, es muy importante:

  1. Darme cuenta de que me estoy quejando
  2. Volver a mi y preguntarme:
    1. ¿Cómo me está afectando esto a mi?
    2. ¿Cómo me hace sentir?
    3. ¿Qué es lo que necesito?
    4. ¿Cómo puedo conseguirlo?

Mientras nos estamos quejando, la situación no se va a resolver porque nunca nos vamos a hacer responsables de ello. No buscaremos soluciones porque no tiene nada que ver con nosotros. Si me aparto de la queja, seré capaz de buscar alternativas y formas para mejorar mi bienestar.

El no quejarme no significa que me guste una situación y que esté de acuerdo con ella. Tampoco es cuestión de culpas o de quien a empezado qué. No se trata de darle la razón al otro cuando no la tiene o tragar con todo lo que venga. Simplemente se trata de cambiar el foco. Lo que nos hace daño no es la situación en sí, sino, cómo la gestionamos, cómo nos las tomamos. Y por ello, hasta que no retornemos el foco a nosotros mismos, no seremos capaces de ponerle una solución beneficiosa para nosotros. La no-queja significa, aceptar que lo que ha pasado me ha afectado por algo. Que ese algo requiere atención y que, puedo ponerle la solución que considere más oportuna siempre y cuando cumpla con las leyes y con la ética y la moral.

Recuerda que la lectura de este post o los que se redactan en esta web, no sustituyen la ayuda de un profesional de la salud o un terapeuta. Estos posts se han escrito de modo general y no pretenden, en ningún caso, sustituir el acompañamiento profesional. Las soluciones que le funcionan a unos no le funcionan a otros, y sólo con la ayuda y acompañamiento de un profesional, encontrarás las soluciones que mejor se ajusten a ti y a tu situación específica.

 

Deja un Comentario