Bienestar Educación

Cómo Ser Feliz: Responsabilidad Conmigo y con los demás

Escrito por Samar Cajal

La semana pasada hablamos de el impacto que tienen las quejas en nuestro bienestar. En el post de hoy, Cómo Ser Feliz: Responsabilidad

La palabra responsabilidad suele generar cierto rechazo igual que compromiso. No obstante, son dos palabras de suma importancia cuando hablamos de bienestar y felicidad.

Cuando hablo de responsabilidad no me refiero a esas responsabilidades que nos cargan los demás y que poco tienen que ver con nosotros (o mucho, según se mire). Me refiero a la responsabilidad que todos tenemos de ser felices y de vivir de acuerdo a nuestros valores.

No quiero entrar demasiado en el tema de valores ya que hablaré de ello en una semanas, pero sí recalcar la importancia que tienen en nuestra vida y en nuestra felicidad vivir alineados con aquello que consideramos importante.

Retomando el tema de la responsabilidad; como seres humanos tenemos varias responsabilidades que son inherentes a nuestra condición de personas. Vamos a enumerarlas una a una:

  1. Responsabilidad de hacer lo que necesito para ser feliz: Cuando yo estoy feliz, puedo acompañar a los demás a que lo sean. Puedo crear entornos beneficiosos para los que me rodean y puedo atender las necesidades de los demás (si eso es lo que deseo). Por el contrario, si no me hago responsable de mi propia felicidad, esperaré que los demás lo hagan y eso es poco probable. Esto no significa que tenga que ser un ermitaño y que no necesite de nadie, simplemente significa que sabré pedir a los demás de forma adecuada lo que necesito para ser feliz y que si no me lo dan, soy libre de decidir si me quedo o no. Y esto nos lleva a la segunda responsabilidad:
  2. Responsabilidad de comunicar mis necesidades de forma asertiva: Como he dicho antes, aprender a pedir lo que necesitamos es fundamental. Pero con pedirlo no basta, debemos aprender a pedirlo de forma adecuada, no violenta para el otro, ni manipulativa tampoco. Simplemente pedirlo de una forma amable, clara y concisa para que el otro comprenda qué necesito, qué puede hacer para dármelo y porqué es importante para mi.
  3. Responsabilidad de vivir según mis valores: Todos tenemos algo a lo que le damos importancia y valoramos en esta vida. Los valores varían de una persona a otra y eso es lo que nos hace únicos y especiales. Porque cuando vivimos conforme a esos valores, siendo vivo modelo de ellos, entonces brillamos y somos nosotros mismos.
  4. Responsabilidad con la sociedad y mi comunidad en la educación de las próximas generaciones: Enseñar a los niños a cruzar la calle en verde es muy difícil cuando a su lado hay alguien que cruza en rojo. Por ello, es importante concienciarnos de la necesidad de ser un modelo para las generaciones venideras. Un modelo del que puedan aprender a ser felices, a respetar a los demás y a ser ellos mismos.
  5. Responsabilidad de ser modelo para los que me rodean: Hay un poema que dice que cuando nosotros brillamos, damos permiso a los demás para brillar. Esta frase es extremadamente importante ya que modelar aquello que es importante para nosotros, nos permite, trasladar el mensaje a los demás de que está bien ser auténtico y único. Que está bien ser uno mismo.

Otras palabras que podíamos haber utilizado con esta letra:

Respeto: Por uno mismo y por lo demás. El bienestar personal y social dependen del respeto que tenemos por nosotros mismos y por los demás. Por los lugares a los que vamos, por las cosas que hacemos, por las cosas que decimos y escuchamos. El respeto es un valor fundamental que hace falta para que todo funcione de forma adecuada.

Reto: Retarnos a nosotros mismos es una práctica excelente para salir de nuestra zona de confort. Retarnos a hacer las cosas de forma diferente y a experimentar más allá de nuestros miedos e inseguridades. A través de los retos podemos mejorar habilidades, aprender, descubrir y experimentar. Esto nos hace crecer y ser mejores cada día.

 

Recuerda que la lectura de este post o los que se redactan en esta web, no sustituyen la ayuda de un profesional de la salud o un terapeuta. Estos posts se han escrito de modo general y no pretenden, en ningún caso, sustituir el acompañamiento profesional. Las soluciones que le funcionan a unos no le funcionan a otros, y sólo con la ayuda y acompañamiento de un profesional, encontrarás las soluciones que mejor se ajusten a ti y a tu situación específica.

 

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