Bienestar Estrés

Cómo Ser Feliz: Todo No Se Puede Tener y la Falsa Felicidad

La semana pasada hablamos de la importancia de imprimir nuestro sello en aquello que hacemos. Esta semana en cómo ser feliz: Todo No Se Puede Tener y la falsa Felicidad.

Hay un anuncio (del que no voy a decir la marca) que apela a que podemos tener todo. ¿Por qué elegir pudiendo tenerlo todo? Me enfada enormemente (y así lo digo) que la publicidad siga haciéndonos perseguir imposibles. No es solo este anuncio, la mayoría (por no decir todos) nos vende (nunca mejor dicho) una vida ilusoria que no existe en la realidad. Nos asegura que si tenemos cierto coche seremos felices, que si consumimos cierto producto, tendremos éxito, etc. Nunca es suficiente, siempre podemos tener más y sentirnos mejor (aunque el efecto sea el contrario). Nos hacen preguntarnos, si los demás lo son felices ¿por qué no yo?

Pues la respuesta es sencilla: porque no. Porque comprar un coche no te hace feliz (te puede poner contento temporalmente pero antes o después, volverás a tu estado inicial), comer yogures X no te cambia el cuerpo y tenerlo todo, como nos dicen, no es posible. Hay que elegir, hay que tomar decisiones, hay que saber que la vida no es todo “happy flower” como nos venden. Hay que aceptar que en la vida, hay momentos maravillosos, buenos, regulares, malos y muy malos. Y que todo el mundo, absolutamente todo el mundo tiene esos momentos por mucho que nos hagan creer lo contrario.

Las Redes Sociales no ayudan mucho a desmitificar esto, la verdad. Las imágenes que la mayoría de las cuentas nos muestran son tan sólo una ventanita “positiva” de algo más grande que, seguramente, no sea realmente como nos quieren hacer ver.

El problema es que cuanto más nos comparamos con esas falsas ilusiones, peor nos sentimos, por varias razones:

  1. Queremos tener X pero no podemos acceder a él porque no tenemos suficiente dinero para ello = nos asaltan pensamientos del tipo “no soy suficiente” “no voy a encajar” “tengo que trabajar más” “no gano suficiente dinero”
  2. Me compro aquello que pensaba que me haría feliz y al poco tiempo sale otra cosa aún mejor = nos vienen a la mente reflexiones como “nunca voy a ser feliz si no tengo esto” “seguro que cuando tenga esto mi vida será mucho mejor”
  3. Consumo X producto y no me da los resultados que yo esperaba = pensamientos de impotencia como “lo mío es un caso perdido”
  4. Me compro este producto y pasado un tiempo ya no siento la euforia del principio = iniciamos un nuevo proceso de pensamiento del tipo “sigo sin estar feliz ¿qué me pasa? estoy estropeado” “tengo que buscar nuevas sensaciones”.

El problema con todo esto es que seguimos buscando fuera lo que tenemos que encontrar dentro. Consumimos con la esperanza de encontrar aquello que siempre hemos tenido en nuestro interior. Simplemente hay que “volver a casa” (como decimos en mindfulness). Volver a uno mismo y conectar con lo que somos.

No existen productos que te vayan a dar la felicidad, no hay gurús que tengan una varita mágica para arreglarte la vida, simplemente, porque tu vida no necesita arreglo, sólo necesita que tomes las riendas y te hagas cargo de ti mismo, de tu situación, de tu vida. Seamos francos, el mundo del desarrollo personal y de la espiritualidad también es un negocio para muchos. Consumimos libros de autoayuda como si no hubiera mañana, pensamos que cuanto más sepamos, más felices seremos. Pretender que algo de fuera nos soluciones la vida, es perder nuestro centro y distraernos de la verdadera solución: “tomar el timón” de la vida, la nuestra.

Esta ideología de “volver a casa” es mala para la economía de consumo porque cuanto más conectada estés, menos necesitarás. Que no significa que no compres nada, ni que no te des un capricho, pero significará que consumirás porque así lo deseas, no porque estés buscando la felicidad.

Realmente, no es que no se puedas tener todo, si no que no hace falta tenerlo todo si te tienes a ti misma.

 

Recuerda que la lectura de este post o los que se redactan en esta web, no sustituyen la ayuda de un profesional de la salud o un terapeuta. Estos posts se han escrito de modo general y no pretenden, en ningún caso, sustituir el acompañamiento profesional. Las soluciones que le funcionan a unos no le funcionan a otros, y sólo con la ayuda y acompañamiento de un profesional, encontrarás las soluciones que mejor se ajusten a ti y a tu situación específica.

 

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