Bienestar Educación

Cómo Ser Feliz: Universalidad y nuestras creencias

Escrito por Samar Cajal

Tras una pausa vacacional, continuamos con nuestra sección. Cómo Ser Feliz. En la última entrada hablamos hablamos sobre cómo los medios nos intentan vender una falsa felicidad para provocar nuestro consumo. Esta semana en cómo ser feliz: Universalidad y nuestras creencias.

La palabra universal significa que “que pertenece a todos, que se aplica a todos y que es entendido por todos”. En este concepto, entra la universalidad, que serían esas ideas o creencias basadas en verdades universales. Podríamos decir, que la universalidad es una forma homogénea de ver e interpretar la vida bajo unas mismas gafas.

Esta definición es importante dado que, es la misma universalidad, la que a veces nos causa problemas en nuestra manera de interpretar el mundo y nuestra vida. No obstante, también es la que nos ayuda a categorizar la vida en “paquetitos” para que sea nuestro cerebro sea más afectivo.

Nuestro cerebro, categoriza la información para poder tomar decisiones de manera más rápida de forma consciente o inconsciente, según el caso. Es esta capacidad la que nos permite volver a casa siempre, tomando diferentes caminos, dependiendo del tráfico. O la que nos avisa de que estamos en peligro.

No obstante, también, es este mismo “piloto automático” el que nos da problemas en determinadas ocasiones. Este afán de nuestro cerebro de categorizar la información, sesga cualquier input que nos llega y nos obliga a crear “reglas” de funcionamiento. Muchas de estas reglas nos vienen dadas por nuestra educación pero muchas otras, son aprendizajes que hemos obtenido en distintas situaciones.

Imaginemos entonces la siguiente situación:

Tengo que hacer una presentación en el trabajo. La tengo bien preparada pero justo a la hora de hacerla me quedo en blanco. Me empiezo a poner [email protected], taquicardia, sudación, temblores, etc. Empiezo a pensar cosas como “qué van a pensar de mi” “seguro que me despiden”, etc. Mi cerebro, en esta situación, “aprende” que “no puedo hablar en público” y seguramente cree frases como “cada vez que hablo en público me quedo en blanco” “no soy capaz de hablar en público” etc.

Este tipo de creencias, formuladas en determinadas situaciones, de manera inconsciente, tienen un gran poder en nuestra vida y en nuestro día a día. Por ello, es fundamental revisarlas y ver qué exactamente estoy creyendo y hasta que punto es cierto. Fue cierto una vez o más de una pero ¿sigue siendo cierto ahora?

Las creencias son afirmaciones “rígidas” de cómo deberíamos ser nosotros mismos, los demás o el mundo. Surgen de las distorsiones cognitiva de nuestro cerebro por el proceso que antes he descrito. Podemos identificarlas porque son frases del tipo:

  • Creo que
  • Exigencia del tipo Debo o debería/ tengo que
  • Pensamientos catastrofistas del tipo “y si ocurre esto…”
  • Generalizaciones del tipo “siempre llegan tarde” “nunca me hacen caso”
  • Sesgo de información como por ejemplo “Se me ha caído el teléfono a suelo, soy muy patosa”
  • etc…

Existen muchos ejemplos de este tipo de afirmaciones que, de forma inconsciente, perfilan nuestro día  día, el de nuestros hijos y el de nuestra sociedad. Por ello, es fundamental aprender a identificarlas y revisarlas de vez en cuando para determinar si nos están limitando o nos están acompañando a incrementar nuestro bienestar.

 

 

 

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